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miércoles, 7 de diciembre de 2011

El pescado reduce el riesgo cardiaco en mujeres jóvenes.

Las mujeres jóvenes podrían reducir significativamente su riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares mediante un hábito tan sencillo como comer más pescado rico en ácidos grasos omega 3, según una nueva investigación danesa centrada en este grupo de población.

En comparación con las mujeres que siguen una dieta rica en estos ácidos grasos, aquellas que no comen nunca o casi nunca pescado pueden presentar un riesgo hasta un 90% mayor, de acuerco con los resultados presentados en la revista 'Hypertension: Journal of the American Heart Association'.
Los investigadores, del Instituto Statens Serum en Copenhague (Dinamarca), usaron los datos de una encuesta sobre embarazos, en la que se recogieron datos de 49.000 mujeres danesas de entre 15 y 49 años y se indagó en sus hábitos alimenticios, estilo de vida e historial familiar. Las participantes tuvieron un seguimiento medio de ocho años, a partir de 1996. En este tiempo se registraron cinco muertes debidas a causas cardiovasculares sin ningún diagnóstico previo.
Además, se produjeron 328 episodios provocados por la hipertensión, 146 cerebrovasculares y 103 infartos cardiacos. Todos estos problemas resultaron ser mucho más frecuentes entre las mujeres que comían poco pescado.
"Por lo que sabemos, este ha sido el primer estudio de este tamaño que se ha centrado exclusivamente en mujeres en edad de tener hijos", señala la doctora Marin Strøm, del Centro de Programación Fetal de la citada institución danesa. "El pescado es la única fuente de la que podemos obtener cantidades importantes de los ácidos grasos omega 3", explica Strøm a ELMUNDO.es.
Hay que tener en cuenta que las mujeres con dietas pobres en pescado también presentaban , en general, mayores tasas de otros factores de riesgo, como obesidad, tabaquismo o consumo de alcohol. Aunque también eran, como media, más jóvenes y más físicamente activas.
Beneficios a corto y largo plazo
"El mayor desafío de hacer llegar esta clase de mensajes sobre salud a las poblaciones más jóvenes radica en que se cree que los beneficios se producen a muy largo plazo, quizás en 30 o 40 años. Pero nuestro estudio muestra que este no es el caso. Hemos visto una fuerte asociación con la enfermedad cardiovascular en las mujeres que estaban aún en sus treintena tardía", explica la doctora Strøm.
El estudio específico de las mujeres es importante porque, aunque su sistema cardiovascular es parecido al de los hombres, existen también algunas diferencias, según los autores del trabajo. "Por ejemplo, la inflamación, el colesterol y los niveles de triglicéridos pueden tener un mayor influjo negativo entre mujeres", señala Strøm, quien, sin embargo, reconoce: "Pensamos que estos ácidos grasos pueden ser también beneficiosos para otros grupos".
Las mujeres que tomaban suplementos de omega 3 fueron excluidas del estudio, con el fin de observar el efecto beneficioso de tomar estos ácidos grasos únicamente en su forma natural, a través del pescado. Algunos de los productos ricos en omega 3 son el atún, la caballa, el bacalao, el salmón, el mero o el arenque.

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